Es lo que hay

Un blog donde puedo ser yo, escribir lo que pienso y siento, ademas de fotografias prestadas o propias, ademas quiza comunicar y difundir....

Los Amorosos

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡ que bueno !— han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

JAIME SABINES

Con ganas de Llorar… Por Jaime Sabines

Con ganas de llorar, casi llorando,
traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
el paño de mi sangre en que reposa
mi corazón esperanzado.

Débil aquí, convaleciente, extraño,
sordo a mi voz, marcado
con un signo de espanto,
llego a mi juventud como las hojas
que el viento hace girar alrededor del árbol.

Pocas palabras aprendí
para decir el raro
suceso de mi estrago:
sombra y herida,
lujuria, sed y llanto.

Llego a mi juventud y me derramo
de ella como un licor airado,
como la sangre de un hermoso caballo
como el agua en los muslos
de una mujer de muslos apretados.

Mi juventud no me sostiene, ni sé yo
lo que digo y lo que callo.
Estoy en mi ternura
lo mismo que en el sueño están los párpados,
y si camino voy como los ciegos
aprendiéndole todo por sus pasos.

Dejadme aquí. Me alegro. Espero algo.
No necesito más que un alto
sueño, y un incesante fracaso.

No quiero convencer a nadie de Nada

No quiero convencer a nadie de nada. Tratar de convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le de la gana. Yo quiero solo quiero enseñar, dar a conocer, mostrar y no demostrar. Que cada uno llegue a su verdad por sus propios pasos y que nadie le llame equivocado o limitado (¿Quién es quien para decir “esto es así” si la historia de contradicciones y de tanteos y de búsquedas?).
Si a alguien he de convencer algún día, ese alguien ha de ser yo mismo. Convencerme de que no vale la pena llorar, ni afligirse, ni pensar en la muerte. “La vejez, la enfermedad y la muerte” de Buda, no son mas que la muerte, y la muerte es inevitable.
Lo bueno es vivir del mejor modo posible, peleando, lastimando, acariciando, soñando (¡Pero del mejor modo posible!)

Catedral de la Cd. de México

Catedral de la Cd. de México

Ultimo viaje al norte, en algún tiempo

Ultimo viaje al norte, en algún tiempo

Solo era cuestión de valor

El día de hoy ha sido el que mas honesto conmigo he sido en mucho tiempo.

Fue una decisión que tarde en tomar desde septiembre del año pasado, finalmente lo he hecho. 

Me sorprendió en demasía que pudiera aguantar tanto. 

Simplemente la ortopedia y yo no fuimos hechos el uno para el otrO.

Quizá mi terquedad en querer ser cirujano me impidió disfrutar la especialidad, o es que simplemente no quería eso para mí.

Muchos comentarios se que vendrán, positivos y negativos, pero nadie entenderá la razón por la cual tome esta decisión, ahora me corresponde darle el sentido que yo quiero, y poner todo mi empeño en lograr mi objetivo… 

Hasta pronto amigos del Hospital Juárez, se que en algún otro momento nos encontraremos de nuevo…

Quirófanos Experimentales

Quirófanos Experimentales

.::C.o.l.o.r.e.s en p.e.d.a.z.o.s::.: Mudanza de nombre

mglur:

Aprendió a leer leyendo números. Jugar con números era lo que más la divertía y en las noches soñaba con Arquímedes. El padre prohibía:
—No son cosas de mujeres —decía.
Cuando la revolución francesa fundó la Escuela Politécnica, Sophie Germain tenía dieciocho años. Quiso entrar. Le cerraron…

Sto Domigo al atardecer

Sto Domigo al atardecer